Además del prestigio y la euforia que trae consigo la consecución del título europeo por parte de la selección española, esta victoria ha supuesto un cúmulo de pequeños triunfos que engrandecen aún más la gesta lograda ayer por los de Luis Aragonés.
- España no ha ganado una Eurocopa cualquiera. Seguramente haya ganado la Eurocopa de mayor nivel futbolístico de la historia. Se ha jugado un gran fútbol, todos los partidos son para guardar y entre todos ellos ha sobresalido la selección española. Ya lo decía ayer Alfredo Relaño, daban ganas de que estuviesen Brasil y Argentina para así rizar el rizo y coronarse como mejor selección del mundo. Pero todo llegará.
- Se han ahuyentado muchos fantasmas, entre ellos el de no ganar a grandes combinados en torneos importantes. En esta Eurocopa España ha vapuleado por partida doble al equipo revelación (Rusia), ha ganado a la hasta ayer vigente campeona de Europa (Grecia), venció como más duele al campeón del Mundo (Italia), y ayer no dio opción al país que se ha ganado un refrán que le da como vencedor en todos los torneos. España ha caminado por el lado más complicado del cuadro y ha ganado, sin excusas.
- Es la victoria de un estilo de juego total. A la roja le han intentado jugar de tú a tú y no han podido, le han intentado poner el autobús y lo ha desmontado a base de toques. Ha creado un estilo de fútbol complicadísimo de batir y en el que ha puesto a su favor los pequeños detalles que le echaron de las competiciones en el pasado. Por fin España controla ese otro fútbol al que se referían todos los entrenadores.
- No solo se ha ganado como equipo, también como grupo humano. Son jugadores jóvenes, humildes, comprometidos, ambiciosos, descarados y soñadores, no maduros agriados y cuya obsesión por ganar les bloquea. Que miran a sus raíces para asentar los cimientos de su futuro como ayer demostraron Palop o Sergio Ramos con sus gestos hacia Arconada y Antonio Puerta.
- Por último, es la pequeña gran victoria de Luis Aragonés. Ha tragado lo indecible, se ha callado, ha respetado y se ha ganado el respeto de todos, empezando por sus jugadores. Es difícil ver a jugadores tan emocionados con la situación de un entrenador como se vio ayer a Cesc o Casillas. Luis se va en lo más alto que es lo que se merece. Del Bosque ya tiene el camino marcado, solo tiene que saber darle continuidad.
Foto: Diario AS





