Archivos para 7/07/08

07
Jul
08

Dos formas diferentes de rabia

El repaso de la prensa deportiva nacional e internacional deja dos formas de sentir rabia en el fútbol por causas extradeportivas. La primera es el secuestro en Nigeria del hermano de Joseph Yobo, defensa central del Everton. Varios hombres, pistola en mano, secuestraron a Norum Yobo de camino a casa tras pasar la noche en una discoteca de Port Harcourt, al sur del país africano, una zona rica en yacimientos petrolíferos.

Los secuestradores aún no se han puesto en contacto con el jugador del Everton para pedir un rescate lo que hace aún más tensa la situación. En un principio los secuestradores se llevaron consigo a Norum Yobo y a dos de sus acompañantes que minutos después fueron liberados, lo que hace pensar que sabían a quien secuestraban. El Everton, por su parte, ya ha puesto toda su fuerza a disposición de Joseph Yobo para mediar en el secuestro y hacer todo lo posible para su liberación.

Nigeria vive un aumento de los secuestros y las actividades terroristas para la financiación de guerrillas y el control de las actividades petrolíferas. Al igual que muchos de sus vecinos y a pesar de su riqueza en materia prima, muchos nigerianos viven en la miseria por culpa de la corrupción de sus dirigentes que se venden al mejor postor sin pensar en su pueblo. Guerrillas que se crean para luchar contra el gobierno y que finalmente se enfrentan entre sí y caen en la suculenta red de la corrupción. Mientras, el 70% de la población vive bajo el umbral de la pobreza con menos de un dólar al día.

Kewell traiciona al Leeds

Es otra forma de rabia. En Inglaterra la afición es fiel y no olvida, para bien o para mal. Kewell ha cometido una afrenta contra los aficionados de su ex equipo, el Leeds United. El australiano ha fichado por el Galatasaray, pecado imperdonable, tras haber jugado nueve temporadas en Ellan Road. Quizás no lo recordaba o quizás simplemente le da igual pero en un enfrentamiento de la Champions hace ocho años dos aficionados del Leeds murieron a manos de ultras del Galatasaray.

Una tragedia que los aficionados del United no olvidan y que le ha costado a Kewell la ira de sus ex seguidores. El jugador no ha querido entrar en mayor polémica y lo ha zanjado todo aludiendo que “no hay que vivir en el pasado” y que solo está centrado en resucitar su carrera cinco temporadas machacado por las lesiones en el Liverpool.

Dos historias que demuestran que el fútbol es mucho más que once jugadores partiéndose la cara por una victoria.