El pasado sábado Gales vencía 1-0 con apuros a la selección de Azerbaiyán. Nada nuevo en el Millenium Stadium hasta que el cámara enfocó al banquillo azerbayano. Allí se sentaba el otrora gran lateral diestro y posterior seleccionador alemán Berti Vogts, hoy convertido en trotamundos de los banquillos. No es la primera aventura similar del alemán, hace pocos meses disputó la Copa de África al frente de Nigeria con decepcionante resultado. Vogts pertenece a una generación de técnicos de avanzada edad que han decidido abandonar el estrés y la presión de los resultados inmediatos en los clubes para buscar nuevos retos en selecciones de segundo nivel, o en el caso de Azerbayán, casi causas pérdidas.
Vogts ha traspasado la barrera de la selección aspirante a grandes éxitos como Alemania o Nigeria para convertirse en uno de los muchos entrenadores europeos que buscan algo más que dinero y resultados, una cierta filantropía, una educación futbolística para países que apenas pueden reunir un combinado profesional. Todos tenemos en mente nombres de técnicos que han sido y son verdaderos educadores del fútbol como Bora Milutinovic, entre muchos otros que buscan la pureza de este deporte lejos del mercantilismo y el éxito pasajero.
Si echamos un vistazo a la recién comenzada fase de clasificación para el Mundial de Suráfrica 2010 veremos otros casos curiosos y parecidos, aunque no similares. Giovanni Trapattoni, que como entrenador logró diez títulos de liga en cuatro países diferentes, ahora tiene el reto de reverdecer viejos laureles y clasificar a la República de Irlanda. No lo tendrá fácil aunque su victoria en Georgia (1-2), precisamente contra otro caso llamativo de los banquillos como Héctor Cúper, le coloca como el máximo favorito al segundo puesto tras su queridísima Italia.
En el mismo grupo de clasificación se encuentra el ya mencionado Héctor Cuper, ex entrenador de Mallorca, Valencia e Inter entre otros. Con contrato hasta el Mundial, Cúper buscará clasificar a Georgia por primera vez para una fase final mundialista. No lo tiene fácil y todo apunta a otra nueva aventura frustrada en el currículum del argentino.
Aventura futbolística, dinero, retiro dorado o quizás las tres cosas. No sabemos exáctamente cuál es la motivación de estos entrenadores a la hora de coger algunos proyectos. Lo que está claro es que esta será una de las fases de clasificación más atractivas y curiosas en lo que a banquillos se refiere. Fossati (ex Uruguay) en Qatar, Hitzfield (ex Dortmund y Bayern) en un retiro dorado llamado Suiza y otros con muchas más aspiraciones como Antic en Serbia, Eriksson en México o Capello en Inglaterra son algunos de los ejemplos de las tendencia a la veteranía que se busca en los banquillos nacionales.





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